La mente indisciplinada siempre busca culpables

Cuando algo sale mal, la mente busca una explicación rápida. El jefe. La pareja. La suerte. La situación. Siempre aparece algo a lo que señalar. Culpar tiene un efecto inmediato. Alivia. Durante un momento parece que el problema está resuelto. Si la causa está fuera, entonces no hay nada que cambiar dentro. Pero ese alivio tiene un precio. Cada vez que culpas algo externo, entregas un poco de control sobre tu vida. Porque si todo depende de los demás, entonces tú no decides nada. Solo reaccionas. Una mente indisciplinada funciona así. Busca culpables para protegerse. Evita la incomodidad de hacerse una pregunta mucho más difícil. Qué parte de esto depende de mí. Esa pregunta cambia todo. Porque en el momento en que reconoces tu parte, aparece algo nuevo. Poder. El poder de actuar. El poder de corregir. El poder de cambiar algo. Las personas con mente fuerte no pierden tiempo buscando culpables. Buscan responsabilidad. No porque todo sea culpa suya. Sino porque asumir responsabilidad devuelve el control. Y el control siempre empieza en el mismo lugar. Dentro. La mente indisciplinada busca culpables. La mente fuerte busca responsabilidad.

NEXUM.MIND

3/14/20261 min read